domingo, 30 de noviembre de 2008

HISTORIA DEL PIANO.Por Juan Olaya


ANTECEDENTES, NACIMIENTO Y EVOLUCIÓN DEL PIANO


Aunque algunos autores se remontan al mononocordio de Pitágoras(582a.C.), un rudimentario instrumento de una cuerda ideado para el estudio de las relaciones matemáticas entre los sonidos, como ancestro más antiguo del piano y otros instrumentos de tecla, lo cierto es que el nacimiento del piano es posterior y obedece a un motivo menos científico y más fácil de entender: las limitaciones del clavicordio y el clave, que eran los instrumentos de teclado más populares en la última fase del barroco, a finales de siglo XVIII- .

ANTECEDENTES

Aunque no nos consta una fecha exacta de su aparición, clave y clavicordio estaban ya en boga desde mediados del siglo XV.
En el clave (también llamado clavecín, clavicémbalo o cémbalo) las cuerdas son pulsadas, no percutidas, por un plectro de pluma o cuero situado en el extremo de una lengüeta insertada en un bastidor de madera denominado martinete, que es accionado al presionar la tecla.
Es en realidad el clavicordio, instrumento rectangular en el que las cuerdas son percutidas por una pequeña pieza metálica denominada tangente, ubicada al final de una palanca unida al extremo de la tecla, el que puede considerarse el antecedente más directo del piano, en el que las cuerdas son golpeadas por maciIlos accionados al presionar las teclas. Por su propio diseño y su muy limitada sonoridad, nunca consiguió escapar a la intimidad del ambiente doméstico, aunque en éste era —y aún es— muy apreciado por los interpretes debido a su dulce timbre y su capacidad de matizar. El clave, que había ganado con el tiempo en dimensiones y sonoridad, tenía menos limitaciones de volumen sonoro que el clavicordio, pero a cambio era incapaz de sonar fuerte (forte) o suave (piano), ya que no era posible variar la fuerza con la que al plectro pulsaba la cuerda. Aunque se intento compensar esta limitación con la incorporación de distintos juegos tímbricos o registros, la necesidad de conseguir un instrumento que ofreciera la capacidad de matiz del clavicordio y la más rica sonoridad del clave se hizo con el tiempo más y más patente.

El gran clavecinista y compositor francés Francois Couperin plasmó en un escrito fechado en 1711 una frustración que se estaba haciendo general:

“Aunque el clave es perfecto en cuanto a su extensión, y brillante por si mismo, sigue siendo imposible aumentar o disminuir el volumen de su sonido, por lo que estaría eternamente a agradecido a cualquiera que, mediante el ejercicio del arte infinito y ayudado por el buen gusto, contribuyera a dar capacidad de expresión a ese instrumento”

Aunque Couperin no lo supiera su sueño se había cumplido. Uno o dos años antes, en torno a 1709, en Florencia, el fabricante de Clavicémbalos italiano Bartolomeo Cristofori Había construido el primer piano del mundo. Lo que hacía diferente al nuevo instrumento de Cristofori era un ingenioso mecanismo que permitía que las teclas fueran sensibles al tacto, dando a los dedos la capacidad de variar el volumen modificando la velocidad y la presión.
Desde 1500 el clave había sido el principal instrumento de tecla pero se necesitó cada vez más un tipo de expresión vocal, un instrumento de tecla capaz de numerosas gradaciones de sonido. Otros instrumentos no realizaban el “forte y el piano” ni las gradaciones intermedias. La sociedad se secularizaba y el siglo XVIII demandaba un instrumento de tecla que conmoviera el corazón produciendo una melodía cantable en vez de las notas pulsadas del clave. En suma el piano nació de un mundo cambiante. El clave representaba el barroco mientras que el piano encarnaría el sentimiento clásico y romántico.

NACIMIENTO

Italia: los comienzos

Aunque se ha especulado sobre la paternidad compartida del invento, lo cierto es que los primeros trabajos encaminados en esta dirección se deben al paduano Bartolomeo Cristofori (1665-1732), procedente de la misma región que Antonio Stradivarius, el gran constructor de violines. Cristofori se dedicaba a los instrumentos del príncipe Fernando de Médicis y en su tiempo libre se dedicaba a su gran invención, el piano. Éste dio a conocer en 1698 un llamado cembalo a martelleti.( o que podría traducirse por "clave de macillos») que el marques Francesco Scipione Maffei describe por primera vez en 1711, en el "Giornale del Leterati d'ltatia" como gravicembalo di Bartolomeo Cristofori, che fá il piano e il forte” («clavicémbalo de B. Cristofori que es capaz de producir los matices de suave y fuerte»). Construyó 25 entre 1709 y su muerte en 1733.
Mientras que el piano tiene un mecanismo de macillos, los plectros del clave pulsan las cuerdas. Los martinetes y plectros del clave habían sido sustituidos por macillos es decir, dirigiendo la idea esencial hacia la capacidad de matiz del clavicordio), y Cristofori había ideado una mecánica sencilla y primitiva pero suficiente para que los principios de percusión y cese del sonido pudieran estar controlados por la tecla. En otras palabras, permitir la percusión de la cuerda desde la tecla y evitar que el sonido cesara antes de que el ejecutante liberara ésta. 1
El instrumento, sin embargo, distaba aún de ser perfecto, ya que las cuerdas requerían más tensión que en el clave, se desafinaban y rompían con frecuencia, y aún ofrecía una sonoridad pobre. Pero la esencia del piano moderno ya estaba ahí.


Pero Italia el país del canto y el violín no mostró ningún interés práctico por el instrumento de Cristofori. Tras su muerte, la suerte del piano quedaría en manos alemanas.



Alemania:la fria acogida en las postrimerías del barroco
Por otra parte, y con pocos años de diferencia, se llevaban a cabo intentos similares en otros países, como los de Gottfried Schröter en Alemania o los de Jean Marius en Francia, Y a partir de la descripción de Maffei, publicada luego en Alemania por Johann Matheson, la idea básica no tardó en difundirse. El organero alemán Gottfried Silbermann (1683-1756) soñaba con un instrumento de tecla con una amplia gama dinámica, vio los dibujos de Cristofori y se puso a trabajar: A finales de la década de 1740 construyó varios pianos que presentó a su protector, Federico II de Prusia, el cual adquirió para sus palacios de Berlín y Sans-Souci.
Johann Sebastian Bach tuvo ocasión de probarlos en al menos dos ocasiones. En la primera de ellas, en 1736, hizo severas críticas a la falta de sonoridad en el registro agudo. En la segunda. once años después (tres antes de su fallecimiento), se mostró más entusiasta. Son las composiciones para tecla de Bach las músicas mas antiguas del repertorio pianístico habitual.
Pese a ello el invento llegaba tarde para el barroco, y de hecho la primera obra específicamente dirigida al nuevo instrumento, Doce Sonate da címbalo di piano e forte Op. 1, aparecida en 1732, pertenece a un compositor perfectamente olvidado hoy, Ludovico Giustini di Pistoia. Ni Bach, ni Haendel, ni Scarlatti (todos ellos nacidos en 1685) se hicieron particular eco del nuevo instrumento. En 1753 se publica la primera parte de uno de los tratados más importantes en toda la historia de la música para teclado, el Versuch über din wahre Art das Clavíer zu spielen o «Ensayo sobre el verdadero arte de tocar instrumentos de teclado», cuyo autor es Karl Philipp Emmanuel Bach (1714-1788), hijo del gran Johann Sebastian. Carl Phillipp Emmanuel Bach muestra en este tratado un entusiasmo todavía limitado por el nuevo instrumento, y se inclina por el clavicordio.

Entre la muerte de Bach en 1750 que supone el final del barroco y las primeras obras destinadas decididamente al piano de Mozart y Clementi - los primeros dos grandes pianistas de la historia- se abrió un período de transición al nuevo instrumento en el que se produjo la convivencia de los diferentes instrumentos de tecla. Aunque pronto se vendieron mas pianos que claves y la construcción de pianos pasó de Alemania a Londres y Viena y las características de los respectivos mecanismos de construcción supuso la creación de las dos escuelas primitivas de piano: La inglesa, mas pesada representada por Clementi y la vienesa, mas ligera representada por Mozart


Londres: La transición al piano . Coexistencia de los tres instrumentos.
Durante un tiempo, clave, clavicordio y piano (en ese momento aún llamado fortepiano o pianoforte, según los países) coexisten, y de hecho la música para ellos escrita puede considerarse intercambiable, al menos durante los primeros veinte o treinta años a partir de 1760, en los que la construcción de pianos florece también en Inglaterra (con Johann Christopher Zumpe, procedente de la casa Silbermann y exiliado en ese país con ocasión de la Guerra de los Siete Años, y el suizo Burkhardt Tschudi), justo en los umbrales del clasicismo musical. En junio de 1768, otro de los hijos de Bach, Johann Christian (1735-1782). da un recital en Londres con un pianoforte Zumpe, y ese mismo año publica sus Seis sonatas para clavecín o pianoforte, proporcionando un primer pero muy importante respaldo público al instrumento.
A partir de entonces los pianos de mesa Zumpe conquistaron a los aficionados al clavecín y se inicia el verdadero comienzo de la factura anglosajona que todavía hoy domina el mercado, porque se puede decir que los célebres pianos Steinway son los descendientes de los primeros pianos ingleses.
Puede decirse que Karl Philipp Emmanuel Bach se convierte a éste en su última época, a partir de 1780, y su música, cada vez más distante del contrapunto barroco, apunta cada vez más al nuevo instrumento, a sus posibilidades de gradación dinámica y de obtener efectos de resonancia manteniendo levantados todos los apagadores (piezas que frenan la vibración de la cuerda al liberar la tecla) al mismo tiempo. En aquel momento, este efecto se obtenía a través de un mecanismo accionado desde la rodilla (y por ello denominado rodillera), y hoy por el llamado pedal de resonancia.
Durante esa época, son numerosos los ejemplos en la literatura musical en los que la obra se prescribe indistintamente «para clave o pianoforte". Aunque no hay que perder de vista lo que ello tiene de visión comercial por parte de los editores de música, deseosos de abrir e1 mercado y de que el comprador sintiera que podía ejecutar la partitura en cualquiera de los dos instrumentos, lo cierto es que dicha indicación se mantiene hasta entrado el siglo xix, figurando incluso—de forma un tanto anacrónica, todo hay que decirlo— en las primeras ediciones de algunas Sonatas de Beethoven, hasta en la Op. 27 n." 2 "Claro de luna».


Viena.
En la evolución del piano en Viena, otro de los centros musicales esenciales de Europa, tiene una influencia decisiva el constructor Johann Andreas Stein (1728-Í792). discípulo de Silbermann, pionero en la llamada mecánica vienesa, menos poderosa que la británica- que después de Zumpe conocerá su esplendor con John Broadwood, cuyos instrumentos admirará Beethoven—. pero de timbre más grato. Los pianos de Stein. Cuya hija Nanette se convertirá en una de las grandes constructoras del cambio de siglo, especialmente tras su matrimonio con el también constructor Johann Streicher, fascinaron inmediatamente a Mozart. En Austria serían también importantes constructores Konrad Graf, Antón Walter y Johann Wenzel Schantz, que harían pianos para Haydn, Beethoven y Mozart.


Paris.
En París, el último de los tres grandes centros musicales europeos, sería Sebastian Erard el iniciador de la escuela francesa de construcción de pianos que pretendió ser una síntesis de la escuela inglesa y la vienesa.
De dos cuerdas por tecla pasó rapidamente a tres. Desde 1780 provee a sus pianos del pedal de resonancia(que anteriormente se encontraban a la altura de las rodillas y se denominaban rodilleras). En 1810 creó el primer media cola, acortando las cuerdas en el bajo y obtiene con toda justicia la medalla de oro en la primera exposición de 1819.
Los pianistas quieren mas control de los matices. La música de Hummel, Field, Ries, Moscheles o Pixis asi como la de Beethoven demanda mas audacia en las dinámicas, mas contrastes de registros que la de Haydn y Mozart. Y sobre todo en estos años en que el virtuosismo comienza a ser rentable, presionan a los constructores para que modifiquen el escape del martillo en la cuerda y favorecer así la repetición brillante de la tecla. A él debemos los primeros intentos para permitir la rápida repetición de una nota, combinando la agilidad de la mecánica vienesa y la fuerza de la mecánica inglesa. Su sobrino Pierre logró patentar esta invención, conocida como doble escape, en 1821.


Londres Viena y París : en estas tres capitales europeas y en treinta años, el piano se impone definitivamente. Los pianistas buscaban un instrumento en el que pudieran modular la dinámica. Los constructores fueron creando prototipos. Sus esfuerzos culminaron en el principio de un repertorio y en una carrera pública en constante progreso. En efecto los clavecinistas se han convertido en pianistas. Haydn adquiere un piano de Schantz en 1788 y recomienda a sus colegas que hagan lo mismo. Se inicia el reconocimiento de la figura del pianista, y los Cramer, Dussek, Eckard o Steibelt, virtuosos de moda en este cambio de siglo improvisan o componen un tipo de música que poco tiene que ver con el repertorio de clavecín. Desde finales del siglo XVIII, la evolución del piano está íntimamente ligada a la de la música. En muchas ocasiones, las mejoras o avances del instrumento responden a demandas de los compositores. Algunos virtuosos de la época, como Muzio Clementi(1752-1832), simultanearon las labores de composición, ejecución y construcción, convirtiéndose en una suerte de apóstoles integrales del nuevo instrumento. Los pianistas y los compositores querían más potencia, más notas, más control de los matices, mas resonancia.



EVOLUCIÓN DEL PIANO


Mejoras
Con el tiempo, los constructores fueron cubriendo sus demandas.
-En lo referido a las notas, si los primeros pianos alcanzaban las cinco octavas 'de fa-1 a fa 5, la tesitura se amplió posteriormente hasta las cinco y media (hasta el do 6, en ocasiones de do-1 a fa5) de Broadwood hacia 1795, y para 1810 se había generalizado un teclado de hasta seis octavas (hasta fa6). Conviene situar esta progresión en su contexto mencionando que el clave siguió manteniendo un cierto liderazgo durante un tiempo, y así, algunos claves de construcción italiana y española a mediados del siglo XVIII llegaban hasta el sol6, extensión que utilizaron tanto Domenico Scarlatti como el padre Antonio Soler en algunas de sus sonatas. El gran cola construido por Thomas Broadwood (hijo de John) para Beethoven en 1817 tenía seis octavas, de fa -1 a fa6. El mismo Beethoven tuvo también un Streicher de seis octavas y media (do-1 a fa6), y en sus sonatas puede apreciarse cómo aprovecha hasta el límite los progresivos aumentos de la tesitura. Esta extensión se mantendría hasta alcanzar las siete octavas hacia 1850 (la-2 a la6). El registro actualmente en vigor de siete octavas más una tercera menor (la-2 a do7) se establece hacia 1870, aunque desde entonces algunos grandes pianos de cola han ganado tesitura en el grave hasta las ocho octavas (empezando en do-2).

-Silbermann es el verdadero difusor del invento de Cristofori. Gracias a sus alumnos Zumpe establecido en londres y Stein establecido en Viena tuvo una influencia directa sobre el desarrollo paralelo de las escuelas anglosajona y vienesa

-Johann Christian Bach (1735-1782). da un recital en Londres con un pianoforte Zumpe, y ese mismo año publica sus Seis sonatas para clavecín o pianoforte, proporcionando un primer pero muy importante respaldo público al instrumento. A partir de entonces los pianos de mesa Zumpe conquistaron a los aficionados al clavecín y se inicia el verdadero comienzo de la factura anglosajona que tras Zumpe tiene su máximo representante en Broadwood que comenzó la fabricación en serie de pianos. La manufactura anglosajona todavía hoy domina el mercado, porque se puede decir que los célebres pianos Steinway son los descendientes de los primeros pianos ingleses.

-Stein, discípulo de Silbermann, fue el creador de la mecánica vienesa menos poderosa que la británica pero de timbre más grato. - mejora las técnicas de encolado de las tablas armónicas que previamente somete a las peores inclemencias atmosféricas.

-Sebastian Erard fue el iniciador de la escuela francesa de construcción de pianos que pretendió ser una síntesis de la escuela inglesa y la vienesa.
-Se extendió el uso del pedal de resonancia frente a la rodillera.
-Se incorporaron dos y tres cuerdas por cada nota.
-Creó el primer piano media-cola de concierto
-A él debemos los primeros intentos para permitir la rápida repetición de una nota, combinando la agilidad de la mecánica vienesa y la fuerza de la mecánica inglesa. Su sobrino Pierre logró patentar esta invención, conocida como doble escape, en 1821.

A partir de 1830 el pianoforte ha vencido. Su éxito es total. La transición ha terminado definitivamente. El instrumento se ha impuesto ya en todas partes y ha generado una abundante literatura. Las manos se han acostumbrado ya al piano con escape -gracias a Erard- y el público al gran cola de concierto. Las dos vías de investigación “ anglosajona” y “vienesa” subsisten. Los mismos pianistas y también los compositores empiezan a dividirse en dos categorías: “los acróbatas” y “los poetas”. Los extrovertidos, haciendo alarde de sus proezas técnicas, dejando al público estupefacto con cascadas de cromatismos, de dobles notas, octavas peligrosas, de notas repetidas y los introvertidos buscando sutilezas tímbricas, colores distintos, los sonidos cambiantes de la armonía. El romanticismo naciente conduce a estas dos caras del virtuosismo: espectacular e íntimo, / fuerte y dulce, /percusivo y resonante/ .

Si Sebastián Erard logró una primera síntesis de la escuela anglosajona y la vienesa, Ignaz Pleyel le tomará el relevo casi enseguida.
El periodo brillante de la manufactura francesa transcurre en los primeros años del siglo XIX y se benefició de los consejos de los mejores pianistas del momento: Liszt y Chopin.
Escuchemos la confidencia de este último:
“ Cuando no estoy en muy buenas condiciones toco en un piano Erard y encuentro fácilmente un sonido hecho., pero cuando me siento inspirado y en forma para encontrar mi propio sonido necesito un piano de Pleyel”
-Los pianos que Pleyel aconsejado por el pianista Kalkbrener, construyó a partir de 1808 son los mas “vieneses” de los franceses( dejan en resonancia gran cantidad de armónicos) manteniendo al mismo tiempo una gran regularidad sonora en todos los registros.
MACILLOS
-En una búsqueda de mayor potencia y sonoridad las investigaciones se dirigirán a los macillos y a la tensión de las cuerdas.
Jean-Henri Pape tiene la idea de recubrir los macillos con fieltro duro en vez de piel (1826). Los macillos pues se hicieron más gruesos y se recubrieron de fieltro.
-La ganancia de tesitura, sobre todo en el registro grave, trajo consigo más tensión de las cuerdas.
ARMAZÓN Y CAJA ARMÓNICA
-Ésta, a su vez, reclamó una mayor solidez del armazón de anclaje de las mismas cuyo primer intento de crea un a única pieza de hierro lo debemos a Alpheus Babock que construyó el primer piano cuadrado de este tipo en 1825.
-Todo ello culminó en la incorporación de un armazón de hierro fundido en una sola pieza por parte del constructor norteamericano John Chickering (Bostón. 1843).
-Esta aportación sería combinada por el también americano Henry Steinway en 1855 con el empleo de cuerdas cruzadas, constituyendo la base del poderoso instrumento que conocemos hoy en día.
En 1874 Henry Steinway adapta el pedal sostenuto.
Desde entonces, el piano ha conocido más refinamientos en el empleo de ciertos materiales y cambios de forma (como la generalización del piano vertical para el ámbito domestico) que verdaderas modificaciones en su estructura o mecánica. La extraordinaria solidez del instrumento actual respecto a su frágil predecesor se hace bien patente en un dato: las cuerdas de los grandes pianos de cola de principios del XIX soportaban una tensión total de unos 4 000 kg, y los actuales tienen que mantener una tensión siete veces superior. También es significativo que la resistencia que ofrecía la tecla a principios del s.XIX era de 30/35 gramos frente a los 75/80 gramos actuales.

Aunque denostada por muchos como mera labor arqueológica de interés puramente académico, la recuperación de la sonoridad de los pianos de los siglos XVIII y XIX gracias a la labor de determinados interpretes en los últimos treinta años, por fortuna registrada en disco, permite al aficionado apreciar la evolución tímbrica y mecánica del instrumento desde sus inicios hasta nuestros días, y por ende comprender mejor la evolución de la propia música.

1 Además en 1720 Cristofori inventa también el pedal celeste que supone la atenuación del sonido mediante el desplazamiento del teclado, mecanismo que todavía hoy es el que utilizan todos los pianos de cola

5 comentarios:

helmusico dijo...

Excelente, me lo leì todo; nunca antes me habìa quedado tan claro ni habìa leido una historia tan amena acerca del piano, contextualizado con sus respectivos compositores, constructores...etc.

Muchas gracias por publicar

Laura Rico dijo...

Hola Juan, no imaginas la alegría que me ha dado encontrarte... soy Laura Rico, aquella alumna que te llegó a regalar un jamón... para que puedas contar que esas cosas pasan en la vida real...
Pues estaba buscando información sobre los pianos Èrard y me he encontrado con tu blog, pero no veo manera de contactarte, así que te comento la entrada...
Yo estoy viviendo en Irlanda, ahora por tres años, no sé si llegué a contártelo, y soy artista visual... las vueltas que da la vida. Pero como me sigue apasionando el piano, además de dar alguna que otra clase por aquí, me he encontrado con un piano Érard de 1840 en muy buenas condiciones y bastante buen precio, y bueno, pues me pillas mirando referencias y contrastando precios a ver si cae o no...
Me alegra mucho verte aunque sea por foto. Y me encantaría saber más de tí, el mejor profesor que tuve y que más profundamente me marcó, y lo digo con mucho orgullo.
Te dejo mi correo electrónico por si te apetece escribirme: laura.riconavarro@gmail.com
Mientras tanto te mando un abrazo muy fuerte. Cuídate mucho. Laura.

henrycrespoclarinet@hotmail.com dijo...

Saludos maestro le escribo para felicitar a usted por su información sobre el arte del piano ...una vez recibido mi comentario le escribiré mas sobre algunas cosas y consultas sobre el mismo por ahora gracias y siga adelante que aprendemos mucho con su información ...le escribo desde Venezuela....

henrycrespoclarinet@hotmail.com dijo...

Saludos maestro le escribo para felicitar a usted por su información sobre el arte del piano ...una vez recibido mi comentario le escribiré mas sobre algunas cosas y consultas sobre el mismo por ahora gracias y siga adelante que aprendemos mucho con su información ...le escribo desde Venezuela....

maria antonieta dijo...

Excelente,clara y muy bien resumida información.Muchas gracias.